Miércoles de ceniza

El miércoles 18 de febrero comenzamos un nuevo tiempo de Cuaresma, en el cual, la Iglesia, nos invita a preparar nuestros corazones y abrirnos a la gracia de Dios para poder celebrar con gran alegría el triunfo pascual de Cristo, sobre el pecado y la muerte.
Y para ayudarnos en ese itinerario hacia la Pascua, desde muy temprano y en diversos horarios durante la jornada, miles de fieles acudieron a la Basílica Catedral y a las diferentes parroquias de la Arquidiócesis para la Misa, bendición e imposición de la ceniza, según el programa establecido por cada jurisdicción.
Aprovechemos, pues, estas semanas de Cuaresma para abrirnos al amor de Dios y poner nuestra vida en sus manos de Padre, participando en las diferentes actividades cuaresmales en nuestra parroquia, y siguiendo lo que nos dice el Santo Padre León XIV, en su mensaje: “Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”.

