Los Reyes Magos

Una de las más auténticas tradiciones navideñas que se celebra en Puerto Rico es el Día de Reyes. Esta festividad, que es en también una fiesta nacional, se celebra el día 6 enero de cada año. Se cantan aguinaldos, los niños acostumbran llenar una cajita de hierba para dejársela a los Reyes y todas las celebran con más alegría y entusiasmo que otras festividades.
El verbo “reyar” es uno concebido en nuestra Isla del Encanto, donde el reyar significa compartir, alegrarse y esperanzarse de encontrar en nuestro camino diario, al igual que esos sabios de Oriente, la luz que nos ilumine y nos tiene a la felicidad.
El Evangelio de San Mateo (Mt 2,1-12) cuenta la historia de tres magos que vinieron de Oriente buscando al nuevo rey que habría de nacer. En las escrituras no se abona mucho sobre su origen, su personalidad, sus rasgos, ni siquiera sus nombres. Se presume que eran sabios o astrónomos, llamados en aquella épocas como magos, porque venían siguiendo una estrella que presagiaba la llegada del nuevo rey.
Según la tradición cristiana, estos hombres sabios fueron guiados hasta Belén por una brillante estrella, y llegaron al humilde pesebre para adorar al Mesías, ofreciéndole los dones o regalos que traían. Como venían con regalos, la tradición los describe como reyes bondadosos con presentes para todos, asignándole un nombre y rasgos específicos a cada uno:
Melchor: Un anciano blanco con barbas blancas
Gaspar: joven moreno
Baltasar: de raza negra.
Los regalos que los sabios ofrecieron al niño Jesús fueron: oro, incienso, y mirra. Cada regalo ofrecido el niño Jesús tiene un significado simbólico.
El oro, metal valioso que acostumbramos a relacionar con la riqueza y el poder. El oro traído al niño Jesús fue un regalo que representaba su naturaleza real. Fue como si el Sabio de Oriente le hubiese dicho el niño Jesús: "Te traigo oro porque reconozco en ti al que ha de tener más poder que todos los reyes de la tierra, al que ha de ser el Rey de los Reyes."
Incienso, es una resina olorosa que se quema en ceremonias religiosas. Este regalo representa la naturaleza divina de Jesús. El segundo sabio hubiese dicho: "Te traigo incienso porque reconozco en ti al que todos han den reconocer como su Dios verdadero."
Mirra, sustancia perfumada que los antiguos tenían por un bálsamo precioso. Viene en forma de lágrimas y viene con un color rojizo. Este tercer regalo representa el sufrimiento y la muerte futura de Nuestro Señor Jesucristo. Es como si el tercer sabio le hubiese dicho: "Te traigo mirra porque reconozco en ti al hombre que ha de sufrir y derramar su sangre por salvar a la humanidad."
La celebración de los Reyes, es uno de los tesoros espirituales que la vida moderna y la influencia de afuera no ha logrado destruir en nosotros los puertorriqueños. Vívela como lo hacías cuando niño, con esperanza e ilusión. Mantengamos intacta esta hermosa tradición, perpetuándola a las generaciones futuras.
